domingo, 30 de mayo de 2010

Siesta.

Hay momentos en que el amor se me desgarra por todas partes. Que la ausencia hace me duelan los brazos por el aire entre ellos y que no piense en otra cosa más que en esa persona.Y el amor se siente ajeno a la realidad, juega con el llanto y la imperiosa necesidad de simplemente hacer las cosas bien. Reunirte con la felicidad a pesar de los obstáculos, y burlarnos de los errores del pasado.

Todo para darme cuenta que el corazón se contiene en una gran implosión justo antes de despertar a la realidad, mientras sigue lloviendo.

6 comentarios:

  1. Es lo que traen las siestas con lluvia: melancolía.

    Saludos,

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  2. Muchas personas dicen que cuando llueve es porque hay felicidad, pero porque esa lluvia lo que nos trae es infelicidad.

    Recuerdos que no nos llevan a ningún lugar que nosotros deseamos en verdad.

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  3. Val me siento siempre tan identificada con lo que escribes .Ufff que duro se hace seguir

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  4. El amor es ajeno hasta que logras descifrarlom y eso lleva tiempo.

    Abrazos!

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  5. A veces pienso que el amor no es más que una pequeña tragedia anticipada. Es un monstruo que se sale de control y que te lleva a cometer acciones inpensadas, casi imposibles.
    Me encantó eso de "el corazón se contiene en una gran implosión justo antes de despertar a la realidad, mientras sigue lloviendo".
    Un abrazo.

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  6. Me resisto a creer que el amor es solo un sentimiento, sino que el amor es una decisión.
    Muy lindo post, muy sensible, humano y sincero. Saludos

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